tas situaciones se repiten con muchísima frecuencia, parece mentira la de veces que recibes llamadas a este respecto. Sin embargo, no siempre esta llamada es recibida a tiempo y ya se han ¨tomado medidas ¨no legales para ¨solucionar el asunto¨.

Esta mala praxis reiterada en muchos ciudadanos, amigos, vecinos, familiares, totalmente justificada por carecer de conocimientos jurídicos, es la que me ha lanzado a escribir hoy sobre este tema. Intentaré ser clara, concisa y si cabe, amena.

Bueno allá vamos.

Partiendo de la base de que todos realizamos de manera escrupulosa un contrato de alquiler con cláusulas amparadas en la legalidad, intentando condensar la mayor información y protección posible, no ocurre la misma situación al término del contrato. Como sabemos, para que se realice un acuerdo, ambas partes deben de dar su consentimiento, lo que suele ocurrir al firmar un contrato de arrendamiento, sin embargo, ese acuerdo desaparece cuando damos por finalizado el contrato, y parece que se nos nubla la mente, los principios y algunos inquilinos actúan de mala manera, dejan el inmueble sin avisar, sin dejar las llaves, y en ocasiones debiendo facturas y mensualidades. Aquí es cuando el arrendador sufre un momento de angustia elevado, se siente desprotegido y acude a consejos de su entorno, que con un alto grado de buena fe le aconsejan acciones con poco grado de legalidad, las mismas que por el contrario, pueden ocasionar incluso un problema legal al arrendador, como que el inquilino demande al arrendador por allanamiento de morada. Con lo cual hay que tener mucho cuidado con lo que se haga una vez que nos encontremos en esta situación.

¿Por qué no puedo disponer de mi inmueble y cambiar las llaves? Porque cuando se alquila una propiedad, lo que se está cediendo es la posesión del mismo, es decir, el arrendador otorga de manera provisional la posesión de su propiedad al inquilino. Y entonces el inquilino adquiere la posesión del inmueble y el arrendador sólo posee la propiedad del mismo, más no la posesión, que ha sido voluntariamente trasladada al inquilino a cambio de ciertas condiciones estipuladas en el contrato de arrendamiento. Este concepto jurídico es lo más importante y se debe de tener muy presente a la hora de alquilar una propiedad, incluso si el propio contrato de arrendamiento es verbal y no existe documento físico alguno.

Entonces cuando un inquilino se va sin devolver las llaves y sin finalizar el contrato, la posesión del inmueble sigue estando en manos del inquilino, a pesar de que éste haya abandonado el inmueble. El arrendador no puede poseer esa vivienda hasta que el inquilino no le devuelva la posesión otorgada.

¿Y cómo se devuelve esa posesión por parte del inquilino al arrendador? Firmando el documento de resolución del contrato de arrendamiento y entregando las llaves, en caso de negativa por parte del inquilino, el propietario deberá interponer una acción legal y solicitar a un juez que le devuelva la posesión para que pueda volver a alquilar su inmueble.

¿Y qué pasa si recupero la posesión de mi inmueble saltándome la legalidad? Lo que decía al inicio, que puede darse una situación invertida, donde el inquilino interponga una acción legal contra el propietario por allanamiento de morada, e incluso acusarle de haberse apropiado de bienes que tenía en el inmueble, dinero, etc. En algunos casos, podemos estar ante una situación de extorsión por parte de los inquilinos, que solicitan al propietario dinero a cambio de no interponer ninguna acción legal. Si esto ocurre, el propietario se encontraría en una situación muy complicada, con lo cual, no aconsejo tomar medidas apresuradas sin antes acudir a un profesional para que nos indique el camino legal a seguir.

La situación actual nos empuja muchas veces a tomar decisiones en el filo o fuera de la legalidad, puede que alguna vez nos funcione porque el inquilino se vaya y no vuelva más, pero el riesgo de averiguar lo contrario, puede ser muy elevado. Es mejor evitarlo y hacer las cosas correctamente.

Katherine DOLORIER
Abogada

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